martes, 27 de marzo de 2007

BRINDIS-DUETO CON AMALIA RODRIGUEZ PÉREZ


Ven amiga que si conozco tu penar
y tú sabes del mío, pues vamos a brindar,
por esos sueños que no se harán realidad
por esa burla constante del destino,
que hasta aquí nos trajo la vida
para deshojar nuestras desdichas 

Cojamos esa copa, llenémosla de vino
brindemos por los sueños por amores perdidos,
porque esta noche pasen la melancolía y el frío.
pasado el tiempo… hagamos olvidar
que mejor es brindar que al desamor llorar
cuando hayamos bebido entre lágrimas y risas al olvido. 

Ven y brindemos con la copa de la melancolía
embriaguemos las penas recordando el ayer
por esos amores que se fueron ó murieron
desbordemos el alma entre lágrimas y risas
que al fin todo tiempo pasado fue mejor 

Si brindamos de nuevo que sea por nueva vida
abramos nuestras mentes a otros amaneceres
que la alegría no parta, que se quede en su sitio
brindemos esta noche… mejor brindar contigo. 

Ven amiga… dejemos de una vez por todas de llorar,
abramos el champagne y alcemos nuestras copas
por esas heridas que no habrán de cerrar…
por esas alegrías que se llevó el verano…
si la felicidad pasó de largo, ya no tiene caso… 

Brindo por lo que quieras por presente y futuro
por la felicidad y aquello que vendrá
esta noche no vale llorar por desamor
mejor brindar a una por esta amistad sana
 que la poesía nos dio. 

O brindemos mejor por lo que no ha venido
o por todo aquello que no hemos vivido
por esas cruces que llevamos y por qué no? por la soledad
que nada merece la pena sufrir,
que de desengaños no habremos de morir.
Salud buena amiga, por una eterna amistad

MARIA JOSÉ-AMALIA RODRÍGUEZ PÉREZ (ESPAÑA)
 Agradezco a Amalia por acompañarme en este dueto



HASTA QUE LLEGUE EL OLVIDO


COMO CUALQUIER DÍA


Es un día nublado hoy para escribirte
otro poema más como todos los años
para charlar con vos mi viejita
para mirar el infinito y buscarte...
para llenarte de besos las mejillas...
porque siempre estás conmigo
aunque hagan cuatro agostos que te fuiste
...y te veo igual, caminando las dos del brazo
hablando del ayer, de esa nostalgia que nos cubría
de esa patria querida que no volviste a ver

Un día como hoy nacías en la Granja San Luis
"la chacra" cariñosamente vos le decías;
ese pedacito de cielo entre Cortines y Luján
que te llevaste al destierro con tus penas
...y allí dijiste que volvería tu alma
para correr a los pastos a sentir el olor del campo,
al ombú, a los sauces, a los eucaliptus, al hornero
a la casita del árbol donde se durmió tu niñez, a la glorieta
a las madreselvas...a tu campo mamá que todavía te espera...

...Todavía te veo en tu mecedora tejiendo escarpines y recuerdos,
o tocando viejas milongas con tu vieja guitarra;
desde el verdor de tus ojos asomaba siempre una lágrima
por ese tiempo que fue... y que ya no volvería...
allí en esa foto se ve la casa que fue el libro de tu vida,
donde quedaron los árboles que sembró abuelo,
donde quedó tu juventud truncada,
donde quedaron vagando los fantasmas del ayer...

Yo te veo aquí mamá ...siempre a mi lado
tomando mate las dos, acompañándonos...
con tu dulze de zapallo y tus ricos "scons",
y desde la soledad vuelvo a rescatar tu voz
en las quejas, en los regaños, en la oración.
Rescato tus manos para sembrarme tus caricias,
tu risa contagiosa que daban ganas de vivir,
tu acento argentino que no quiso morir

Hoy como cualquier día de marzo te sigo hablando,
es mi mejor forma de revivirte, de no dejarte ir
en esta ausencia que ya mitigó el dolor;
pero sigue hablando tu corazón en los malvones, en el jazmín
sigue gimiendo tu guitarra, sigue sonando tu milonga...
en este aniversario de tus ochenta y seis
aunque me quiebre al nombrarte,
todo mi amor está con vos Isabelita... madre querida.

MÁS QUE NADA...


EL HIJO DEL HOMBRE


"Jesús le dijo: Las zorras tienen sus guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el hijo del hombre no tiene dónde recostar su cabeza..:" Mt, 8,20

En esta vida para todo nos damos lugar
para todo nos damos tiempo,
para consentir nuestros caprichos, para nuestros goces,
y también vemos que nada nos falte en el hogar,
ni los alimentos ni el abrigo, ni nuestros ahorros
nos gusta sentirnos seguros de nosotros mismos…

¿Mas te habrás preguntado...?
¿Cuál será el lugar que tengo para Jesús?
Cuando ves la Cruz de tu cabecera
el Señor pareciera que te habla,
de su cansancio...de su dolor...de su sed...
de su agonía...de su espera...
de ese vacío que le hacemos cada día con la indiferencia
con el rechazo, con el egoísmo, con la soberbia, con el olvido...

Y cuanto más lo olvidamos más nos Ama
y cuanto más le ofendemos más nos perdona,
porque su Amor es sin tiempo y sin medida;
ese lugar podemos buscarlo si nos lo proponemos
en una oración sencilla, levantando los ojos al cielo
podemos decir: Señor cuánto te agradecemos.

Cuántas veces El te llama para que lo acompañes
porque también Jesús quisiera
recostar su Cabeza en tu hombro,
saber que en tu alma puede hallar una caricia, un hogar,
un espacio en tu vida para que se lo puedas dedicar.

Desde esa Cruz en silencio siempre te hablará el Señor
de cuánto te necesita, de cuánto te ama
porque tú sabes...¿verdad?
que El te conoce más que nadie,
te comprende más que nadie,
te perdona más que nadie...

Porque El vertió su Sangre para salvarnos,
porque allí desde el Calvario nos seguirá perdonando.
En esta vida tarde o temprano,
terminaremos quedando solos
cuando llegue la vejez, cuando nos venza una enfermedad,
cuando nos venga a llamar la muerte...allí...
al final del camino nada más
estará la Verdad que siempre existió
el postrer Adán, el Hijo del Hombre: Jesús Nuestro Señor.

Allí extendiendo sus brazos dirá nuestro nombre,
porque desde su Misericordia infinita
El nos tendrá reservado el mejor lugar
si es que lo supimos ganar...con amor,
con mansedumbre, con humildad,
con la alegría que lleva un cristiano
en su cruz de cada día.

"Porque nadie que crea en el Señor quedará defraudado"
"Porque todo el que crea en el Señor se salvará"
Rom.10,8-13


...ESTE AMOR


PESCADOR DE HOMBRES


"Mientras Jesús caminaba a orillas del mar de Galilea, vio a dos hermanos: uno era Simón, llamado Pedro, y el otro Andrés. Eran pescadores y estaban echando la red al mar. Jesús los llamó: «Síganme, y yo los haré pescadores de hombres.» Al instante dejaron las redes y lo siguieron, Mt. 4, 18-22 "

LUNA FLAMENCA




SILUETAS DE LUNA


FELIZ NAVIDAD


SOBERBIA


"Porque ha hecho en mí cosas grandes el Todopoderoso 
cuyo nombre es Santo, cuya misericordia 
se derrama de generación en generación sobre los que le temen.
Manifestó el poder de su brazo,
dispersó a los soberbios de corazón.
Derribó a los poderosos de su trono y ensalzó a los humildes
Colmó de bienes a los hambrientos
y a los ricos los despidió sin nada.
Acogió a Israel su siervo, recordando su misericordia,
según había prometido a nuestros padres,
a Abraham y a su descendencia para siempre."
El Magnificat Lucas  1,45-55


Para aprender a ser humilde y no soberbio
no has de buscar siempre el primer puesto
ni buscar la alabanza de tu prójimo,
para hacerte humilde siéntete pequeño,
reconoce alguna vez que no estás en lo cierto,
porque tú no eres dueño de la verdad.
No te creas más ni mejor que alguien,
acepta ser buen ganador y también buen perdedor;
mírate por dentro antes de juzgar a otros,
ni tampoco te creas más puro porque vas a comulgar,
y debes confesar tus faltas, nunca las ajenas

Ser humildes nos lleva a servir a quien lo necesite,
saber escuchar antes que hablar, ser modestos, pacientes
teniendo siempre en los labios una palabra amable;
a ser mansos de corazón nos llama el Señor,
porque al ser soberbios nos sentimos poderosos,
miramos siempre arriba sintiéndonos los únicos
creyendo que a nosotros nunca nos va a tocar,
pero así como es alta la subida, estrepitosa es la caída
y alguna vez la vida nos quitará la venda del orgullo
teniendo que reconocer que nos equivocamos

La soberbia nos convierte
en seres autosuficientes, vanidosos,
nos ciega los ojos del alma sin querer ver
de que lado está la verdad,
nos aleja de quienes amamos,
porque pesa más nuestro orgullo,
nos lleva a ser altivos, arrogantes,
a llevarnos el mundo por delante, nos hace ególatras
pero al final del camino nos vamos quedando solos
porque no hemos sabido perdonar,
porque por un falso orgullo no supimos pedir perdón;

Para arrancarnos de raíz esa soberbia
despojémonos de toda vanidad, de toda presunción,
sabiéndonos criaturas débiles;
humildad es arrodillarse y rendirse ante Dios
reconociendo que sin El nada podemos
aceptando el camino que nos muestre,
abriendo el corazón humildemente
encontraremos la fuerza de la fe,
aprenderemos a amar al darnos, a compartir con los demás
a aceptar nuestras culpas, a matar nuestro egoísmo
a dar buenos frutos, a ser mansos;
al ser humildes seguimos al Señor
porque Jesús es la perfecta humildad.