jueves, 14 de septiembre de 2017

CUNA DE MÁRMOL

...y la vida se me ha ido...
cuando quiero recordar
ha pasado medio siglo
y otro poco  más...
El recuerdo del amor
huyó como un cobarde
Para vivir invento
alegrías y risas
mas en el fondo
del corazón fatigado
me sigues tú quedando
Angelito de sueños
que alguna vez amé
te mecí en mis brazos
repletos de espera
cálidos para amarte
el mundo no sabe
que te soñé como nadie
que te puse nombre
te vi sonreír y llorar
fuiste  sueño y fracaso
Pienso si en el cielo
no habrá un querubín
que desee una madre
y cantarte con voz de arcángel
Que tu cuna sea de mármol
o cuna de rocío celestial
o de nubes o de estrellas
para dormirte en la inmortalidad.
Esta vida no tuvo respuestas
quizá Dios las tendrá
tú espérame si estás
entre esos niños
que no nacieron
o que nunca tuvieron mamá
Aún me sobra un corazón
para llamarte hijito
Aún no renuncio al sueño
que la esperanza secó
bebé color cielo
manitos transparentes
cuando mis ojos se cierren
definitivamente
mis brazos te buscarán
para arrullarte en la eternidad...

A LOS SESENTA

y a los sesenta y más
¿qué se puede esperar?
amar cualquiera lo desea
el tiempo pasa no respeta
soñar con los recuerdos
a veces es lo que queda
o tener una esperanza
que al cruzar la calle
aparezca el ideal
o al menos uno normal
que me hable de amor,
que despierte en mí piel
aquello que una vez sentí
aunque sea por un día
volver a sentirme viva
el amor no sé si existirá...
por si acaso yo espero
un tiempo más todavía
dicen que la vida
empieza a los cincuenta
quizá también a los sesenta
tal vez uno vendrá
que me recuerde
entre música y caricias
lo bello que es amar...
que me quiera así
un poco más vieja
con este corazón
que tiene veinte años
y esta piel que desea
hervir como un volcán
al primer contacto
al primer beso
a cualquier fantasía
que haya en el lecho
espero igual espero
un rostro sin nombre
una voz que aplaque
este anhelo ferviente
de sentirme mujer

ARRODILLADA ANTE EL TIEMPO