martes, 1 de marzo de 2011

A SOLAS



Siento esta soledad pegada a mis huesos,
donde voy va conmigo sigilosa,
vigilando mis pasos, mi sueño, mi descanso

Por este camino eterno de las horas,
por este camino que sigo ahora
perdí el regreso para volver a ti.

¿Adónde fue tu corazón de almendro?
por quién estará suspirando
ahora que tu olvido me tendió su manto

Siento un dolor que revive del ayer
al recordarte se abren las cicatrices
y sangran las heridas del alma

Le pregunto al tiempo, a la vieja luna
si habrá un poco de nosotros
en las hojas caídas del otoño.

Si el olvido se lo habrá llevado todo
o quedará un resquicio del amor
en un rincón de tu corazón.

¿Dónde, dónde te fuiste amor,
para decirte no me olvides, regresa…
pero esta tristeza nos aleja más.

Y más crece el imposible de encontrarte,
entre las paredes grises, entre las sombras,
esperando, siempre esperándote, a solas.