miércoles, 3 de noviembre de 2010

ALAS ROTAS




Nadie sabe lo que es sufrir una eterna soledad,
deshojando las horas viendo la vida pasar,
nadie entiende lo que es vivir con un corazón
que desea ser amado y ama sin esperanzas.

¿Quién puede saber de esa tristeza acumulada
por años de esperas, de ilusiones que se queman
en la hoguera del olvido y el desamor,
de esa melancolía que impregna el alma más y más?

Nadie puede conocer del deseo reprimido
que ahoga la piel entre lágrimas,
cuando se debe renunciar al amor prohibido,
cuando ya no queda nada que esperar.

¿Quién podrá decirme cómo se llora el abandono,
cuando el amor llega y se va,
cuando el silencio lo invade todo
y queda un vacío imposible de llenar?

Nadie en este mundo yo conozco
que lleve en su camino tantos sueños,
en pos de una ilusión, de una promesa,
nadie será tan tonto, nadie como yo.

¿Quién sino yo te habrá querido ciegamente
sabiendo que el destino nunca nos cruzaría?
golpeando mi pecho confieso que fue culpa mía;
haber apostado a un amor como el tuyo, fue mi desatino

Nadie, definitivamente nadie conoce
el ocaso de un alma sin sueños, el final de una vida,
de un corazón que muere sin amor en la orilla,
nadie quedó con las alas rotas, como yo por ti, nadie…