domingo, 15 de febrero de 2009

VERDADES


¿Por qué nos empecinamos en tapar la verdad? 
quizás yo más que tú… no te lo niego… 
si al fin y al cabo somos… 
un espacio vacío entre la soledad y el tiempo, 
un amor escrito en letras en la computadora 
con nuestros corazones sangrantes
de nunca verse ni tocarse. 

Un amor prohibido y desgastado 
pero total ¿qué más da no? 
si en esta vida no nos hemos cruzado, 
ni sé como es el color de tus ojos, 
te encontré buscando el amor 
aunque fueras un rostro detrás del cristal 
tuvimos mala suerte nada más, 
tú con tu vida hecha, yo irremediablemente sola, 

¿Qué me decías de las piedras? 
Esas que la vida nos puso en el camino, 
tu lejanía…el mar… y todo imposible 
….Un muro de verdades levantamos 
que no nos atrevemos a decir, 
esa cruel verdad que no somos el amor, 
como lo dijiste tú…románticamente 
una amistad entre nosotros dos, 
Te pregunté después, ¿me quieres? 
no hubo un sí o un no, solo un “tú sabes que sí” 
para conformarme, para evadirme. 

Hasta ya perdimos la poca confianza, 
solo evitamos herirnos y enfrentar lo inevitable, 
que nada más somos rutina diaria, 
de encendernos y apagarnos ó 
esperarnos un sábado tal vez… 
Y decirnos qué? Lo de siempre… 
palabras gastadas, besos dibujados, 
…Si callas por momentos es porque está tu mujer, 
te acobardas de esa otra que oculta tu cámara. 

No te culpo querido, de verdad que no, 
esta amarga verdad me la construí yo, 
y solamente yo la podría destruir. 
pero hoy no…todavía no tengo valor 
no hasta que pierda un poco el miedo a la soledad, 
a hablar a solas, a no tener a quien esperar…


martes, 10 de febrero de 2009

EL COFRE


Pequeña y marchita está ahora, 
la contemplo en silencio 
al abrir el pequeño cofre de madera; 
allí con el tiempo se seca 
la pequeña flor de almendro, 
esa que tus manos cortaron 
una tarde en el huerto; 

Hasta mí llegó deshojada 
frágil, casi minúscula, 
sus pétalos rotos están,
opaca y amarillenta ... 
con las yemas de mis dedos 
la toco apenas suavemente 
para que no se quiebre... 

Como se quebró el amor
que entre nosotros había,
entre los largos silencios
y el mar que ahoga toda ilusión;
hoy de ti y yo... las cenizas
y una florcita pálida
que en tus labios posó
para besarme en la brisa.

Amado si vas al huerto...
no te olvides de pasar
por el almendro desnudo
de flores y primaveras
para arrancarle algún día
otro beso, otra flor,
y decirle que me amaste
como también te amé yo.

Pequeña y frágil
la dejo reposar con el recuerdo
en este cofrecito marrón
que duerme todos tus besos,
que espera verte volver
en una hora imprecisa,
en un andén vacío,
en un sueño real,
en este camino sin encuentro
donde nos dejó la vida.