viernes, 22 de agosto de 2008

EVOCACION


Cómo podré recordarte este día 
que se suma a otra ausencia tuya; 
los agostos que llegan con su tristeza 

me van tiñendo de nostalgia; 
el tiempo voraz se lleva las horas, 

y con cada una tu imagen borrosa, 
tu foto se añeja apresuradamente 

amarilla como un otoño frío y sin hojas, 

Como podré recordarte este día 

que oscurecerá más temprano, 
llegaré al altarcito para dejarte una flor, 
para decirte de ese tiempo que no estás , 

que te fuiste de mi lado, viejita 

Al atardecer prenderé la vela 

para darte mi oración cotidiana 
y evocaré los últimos días, 

cuando del brazo te sostenía 
en esas lentas caminatas que el doctor ordenaba; 
y especialmente aquella mañana, 
cuando a un árbol llorando te abrazaste, 
es el único recuerdo que no borró el olvido... 
Será que volviste a ver esa pampa verde, 

la del sauce llorón, la del ombú, 
la de los álamos y las araucarias, 

Mas si debo evocarte sin lágrimas, 
el más tierno recuerdo que el tiempo retorna, 
son esos rosarios a la luz de la luna, 
en el patio perfumado de pino y jazmín, 
tú en tu mecedora y a tus pies, 

fieles compañeras la perra y la gata, 
que puntualmente llegaban a la cita sagrada. 

Cuando entre en la casa volveré a mirar 
cada rincón que guardan pedacitos de vos 
que se quedarán allí para que no te vayas, 
la guitarra y el atril, la biblia y los cuadros, 
tus abanicos y unos viejos zapatos, 

las agujas de tejer con los escarpines 
que sin terminar tus santas manos dejaron , 
otro agosto se habrá ido sin esta soledad, 
y en silencio te lloraré otra vez mamá….