jueves, 2 de julio de 2009

EPÍLOGO PARA UN AMOR



Todo comenzó un día cualquiera, llegaste a mi puerta, a mi puerta de cristal, así me gusta decirle al monitor, al ordenador le dirás tú, creo que fue Junio, los dos cumplíamos años en el mismo mes, nos miramos por la cámara, nos descubrimos y empezamos a soñar. Me encantaban tus ojos, tu forma de mirar, tu sonrisa tan dulce, y tu voz grave de hombre, al irme acostar me la llevaba grabada en mis oídos, recordando cada dulce palabra. Nuestros corazones querían estrenar ese amor (¿amor?) ¡que fácil fue inventarlo, vestirlo con palabras, adornarlo con versos. A veces nos quedábamos solo mirándonos, estudiando nuestros gestos, intercambiando dibujitos, besitos, triste consuelo para nuestro sentimiento atado a los cables, a la distancia, a un tiempo de esperas infinitas.

Y el tiempo fue eterno para cristalizar eso que yo quise llamar amor, como no podía darle ese nombre, si era una entrega total, en una computadora, pero total, horas, minutos, segundos que se nos escapaban tras esa quimera que nunca alcanzábamos, que huía hacia la nada.

Pero el tiempo no fue eterno para comenzar a tejer el principio del fin, estábamos predestinados a olvidarnos, a no pertenecernos, ya no venías tanto, intempestivamente tu corazón ya no era el mismo, el cansancio de repetirnos lo mismo, la rutina de los mismos besos, las mismas caricias y la realidad de cada uno nos fue ganando. Y el amor (¿amor?) se secó como una rosa fuera de su jardín, quisimos atraparlo como a una mariposa en nuestras manos y no nos dimos cuenta de que era demasiado frágil, que quería ser libre, y tú también querías liberarte, yo hubiera continuado, sentía que mi motivo eras tú, que sin ti me sentía prisionera, presa de mis soledades, de mis penas.

De ti ya poco fue quedando, poco nos decimos, nuestra historia tuvo un punto final, solo que nos cuesta arrancarnos el uno del otro, a veces vienes a verme, a veces quieres revivir el deseo, parece que algo todavía despierto en tu piel, pero eso no lo quiero yo; sin que me ames, no, definitivamente no; ahora tengo paz, tengo mi mejor recuerdo de ti, y vivo sola, quizá más sola que nunca, pero llevándote como una mariposa revoloteando libre en mi alma, como una rosa fresca y fragante en el patio donde la alimenta el sol y la vida. De ti tal vez no tengo nada, pero te tengo a ti.


10 comentarios:

JOTACET dijo...

-MUY BUENO, MAJO, BIEN ESCRITO Y REFLEJANDO LOS SENTIMIENTOS HUMANOS COMO SIEMPRE- EL REMATE, EXCEPCIONAL- FELICITACIONES Y BESITOS-
JOTACET

Raquel Nieto dijo...

Majo... cuántas historias nacen y mueren en esa puerta de cristal, pero el corazón sabe guardar lo mejor. Escribís muy bien, y esa personita de la que contás, nunca estará sola.
Te quiere mucho,
Diana.

munekitarika dijo...

Muy lindo poema, de principio a fin
FELICIDADES
DTBM
MUNE!

EBELIN dijo...

hola niña guapa, un escrito para despertar el alma.
dejando lugar a los sentimientos, me gusto mucho.
besitos y cariños.
Ebelin

Gaviota libre dijo...

Empezó un día cualquiera por tanto amiga desaparecerá en otro día cualquiera...porque sólo lo importante deja huella....ahora que tienes la paz... encontrarás un ser que te llene de verdad...

Maria José Acuña Belaustegui dijo...

Joti, gracias por lo del remate, jjajaja, besos

Raquelita gracias, esa personita ya esta acostumbrada a la soledad, besos

Muñequitarika, gracias tanto tiempo sin verte, muchos besos

Chiquiiiii, que alegria, te veo tan poquito, besitos guapis

Gavi otra vez gracias por tu presencia por tu constancia en venir siempre besos Ma.jo

Guirroma dijo...

GRANDE MI MAJO,ESTO TE QUEDA TAN BIEN COMO LA POESIA.
TE FELICITO AMIGA MIA.
QUE LINDO ES TU BLOG.

Renzo dijo...

De nuevo revisando mis blogs y encontre esta historia que me hizo tratar de pasar al otro lado, detras del mundo de cristal...a ver que es lo que hay.
Saludos.

Maria José Acuña Belaustegui dijo...

Gracias Gui, viniendo de ti es que estoy trabajando bien, besitos t.q.m MajO

Renzo tanto tiempo, me alegra un monton verte y saber que no se pierde tu huella, un abrazote Ma.Jose

Daniela Matos dijo...

Hola Marijo:Sabes?, alguna vez yo también, como imagino muchos y muchas más, tuve un amor virtual, que pensé era definitivo y realizable; pero la realida siempre se impone, más que nada lo que separa es la distancia, pero él la rompió y vino a tratar de hacer tangible lo que parecía que deseábamos los dos.
¡Crazo error!, cuando lo vi, me pareció que era otro y no aquél que decía haberme entregado su amor.
En primer lugar era mucho más joven que yo, no era feo, pero sus costumbres diferían mucho de las mías y por último, lo que más me hizo rechazarlo fue que me dijo que si llegásemos a vivir juntos, sería sin mis hijos, aún si fuese en mi casa, en ese instante le dije adios.
nU otiseB: La Gata Rosa