viernes, 26 de octubre de 2012

SOLEDAD QUE ABRUMA


Soledad que abruma con su compañía,
llena el espacio el sonido de un piano,
un concierto melancólico, lejano,
el sonido de las aspas del ventilador
cortan el silencio en un día soleado.

Así es la vida que pasar, cada hora
es una muerte que llega sin aviso
el hastío de vivir, los años que pesan,
la tristeza que envejece, los recuerdos
que se borran en la memoria, todo mata.

La juventud que se fue ¿existió el amor?
más que nada hubo que inventarlo
para sustituir al verdadero, al  que no fue
sólo quedan versos sin rima,
sin destinatario, sin puerto adónde ir.

Todo lo abruma la soledad pegajosa,
tal vez el ring del teléfono, el llanto de un niño,
un grito en la esquina, el maullido de un gato,
las campanas de la iglesia, el ruido de unos pasos, 
quizá algo me recuerde que estoy viva.

Porque esta soledad que abruma
quiere acostarme en su negruzca tumba
los acordes del piano quiebran el aire,
reviven los recuerdos, asoma el llanto,
oigo voces en el patio, canta un pájaro.

Aún respiro… la soledad duerme un rato…



1 comentario:

JotaJota dijo...

Hermoso es este poema, primi...hermoso...

Mas piensa siempre aquello de que cualquier tiempo pasado fué peor..
Disfruta cada día, como su fuese el ultimo que nos queda, como si la vida se nos fuese en ello...
Disfruta y ...Se feliz...
Besos primi.