lunes, 12 de marzo de 2012

DONDE LAS LÁGRIMAS NO LLEGAN


No estás, aunque lo niegue hoy y mañana,  
Aunque me cueste aceptar esta verdad
Te has ido de mí, la muerte te llevó,            
A un lugar perfecto, infinitamente mejor.    

A ese lugar donde mueren las penas,          
Y queda atrás la angustia de vivir,              
Allí estás, en un espacio azul sin tiempo      
Donde las lágrimas no pueden llegar.

Este dolor que se acrecienta hondamente
No es por tu definitiva ausencia
No es por tu muerte física, no;
me duele tu partida sin decirme adiós.

No hubo tiempo quizá desde tu lejanía;
Y en esa poca importancia que tuve en vida,
Tu última preocupación habré sido yo.
Igual, ya todo quedó perdonado entre los dos

El ayer nos dejó atrapados  en una telaraña
De recuerdos, de antigüos besos, te recordé
tú me encajonaste, quedé olvIdada...
Mi verso ayer de amor, hoy es letanía, plegaria.

Unica, dolorosa e innegable verdad,
eres polvo, cenizas y una cruz...
Sin ti he muerto ya dos veces...
Desde el día que te fuiste y al morirte hoy...


1 comentario:

Anónimo dijo...

Realmente precioso, me quedé sin palabras y me rodaron lágrimas al leerlo. Me conmovió el final: "Sin ti he muerto ya dos veces..." Ciertamente el amor puede herir tan fuerte como la partida final.