lunes, 14 de noviembre de 2011

PETRIFICADA


Porque a veces me siento así
estancada entre el hoy y el ayer,
inútil de dar un paso más,
sintiendo que de a poco la piel
se me va endureciendo, secando;
que ya no tengo nada más que dar,
ni que buscar, ni que esperar...
porque me siento así, inmóvil,
ya ni la mente puede pensar,
-solo un grito vive ahogado
dentro, tan dentro -
quizá el miedo de vivir
me deja atrás, me olvida,
y no me deja escupir los demonios
que corroen la conciencia;
petrificada me voy haciendo
con la cal del tiempo y los recuerdos;
como ese hijo imaginado
que la arcilla de mis manos
formó alguna vez en sentimientos,
también es un pedazo de yeso
igual que mi corazón arrugado.
Porque me siento así
mirando a ciegas un horizonte negro,
atrapada entre soledades,
negándome mañanas,
con ese miedo de mirar a la muerte
que agazapada se acerca
en las horas ocultas.
Petrificada como una roca de sal,
horadada por la lluvia y el viento,
en este mismo lugar, en este cuarto amarillo
me hablo a mí misma, soy mi soledad y mi compañía,
porque me siento así, la piel seca
y en mi vientre seco mi hijo de yeso.
Porque un mañana nos encontrará así, estáticos
ante este hoy interminable
con una lágrima rodando hasta mis pies rocosos
desde el corazón pálido y yerto.