jueves, 25 de agosto de 2011

SIN LÁGRIMAS


A J. quien la muerte se llevó...

No quiero despedirte con lágrimas 
lo haré a mi modo, con el corazón sangrando 
sin decirte adiós, recordando el último día que te vi, 
que reímos, que hicimos el amor, 
que volvimos a ser amantes, 
un reencuentro fugaz que el ayer nos regresó. 

Hoy ya no estás, dejaste este mundo, 
sin una carta, sin una llamada, 
así, sin más, la muerte te vino a buscar, 
te arrancó de esta vida, de mí; 
hoy no tengo palabras, solo callar. 

En mi corazón te quedas quieto, 
de mis recuerdos no te vas, 
en el antiguo amor te quedas conmigo 
para conservarte un poco mío, 
sin que nadie te lleve, ni la muerte. 

Te recordaré como entonces, 
en ese otoño cuando caminamos de la mano, 
recordaré tus besos y esa ternura 
que fue dueña de nuestro amor. 
Solo así te evocaré siempre y sin lágrimas. 



2 comentarios:

De poesia y otras cosas más dijo...

me perturba y me deja un dulce sabor amargo.

Maria José Acuña Belaustegui dijo...

Gracias por tu comentario, ante la muerte repentina de un ser amado muchas veces no podemos llorar, solo despedirlo con el corazón contrito, un abrazo