domingo, 22 de agosto de 2010

QUE NO TERMINE EL DÍA



Que no termine el día 

sin dejarte mi recuerdo 
que con cada año la nostalgia tiñe 
de gris y de añeja el alma; 
Mamá ya voy perdiendo cuenta 
del tiempo que va corriendo 
tras tus largas ausencias. 
¿Y para qué contarlos 
si siempre habrá algo que decirte? 
Aunque me derrumben los siglos, 
te espero a la misma hora, 
en mi cuarto, entre mis libros, 
un catorce de marzo 
ó un veintidós de agosto; 
así no escuche tu voz, 
tu amor me habla 
de que estás aquí, 
acompañándome, 
consolándome, 
y retándome también 
si no hago las cosas bien. 

Que no termine el día 
sin decirte otra vez más 
de esta vida solitaria, 
donde me sigues haciendo falta, 
que todo te sigue extrañando, 
y ya nada puede volver atrás, 
en revivirte me empeño 
y más que nada extraño 
poder gritar mamá, 
presentir si vienen tus pasos, 
a darme un abrazo, 
extraño ver tus ojos 
puros como el agua cristalina, 
melancólicos como una tarde otoñal, 
extraño tus manos largas 
tocando Greensleves en la guitarra, 
extraño el olor del dulce de zapallo, 
y la mesa de Navidad. 

Que no termine el día 
sin darte otro te quiero 
aunque en la garganta 
me estrangule la lágrima 
por todo este largo, largo tiempo 
que el almanaque va agregando 
a mis días sin vos, 
Dios te bendiga 
y dame también tu bendición 
que recibiré en silencio 
mirándote sonreír en la foto 
junto a los malvones siempre, 
hasta que se oculte el sol. 

2 comentarios:

stella dijo...

Terminará el dia como empieza con su recuerdo...las madres aunque estén ausentes siempre están en nosotros
Me has emocionado,perdí a la mia hace solo seis meses y entiendo muy bien de ausencias
Un abrazo
Stella

Pentrova dijo...

MARIA JOSÉ,TU POEMA EVOCADOR EMOTIVO,GRACIAS POR COMPARTIS VERSOS TANN BELLOS Y MAS CUANDO LOS DEDICAMOS A ESE SER TAN ESPECIAL QUE NOS DIO TODO!!! BESITOS AMIGA.