miércoles, 20 de mayo de 2009

A NADIE


A quién podría contarle de la tristeza 
que crece en mi corazón 
como las enredaderas del patio 
esperando el sol de la mañana 
con el canto de un pajarillo, 
y las primeras campanadas. 

A quién podría decirle 
de este silencio que se ahonda 
en las quejas del alma 
sola…cada día más sola… 
en esta caserón que encierra 
siglos de historia y nostalgia. 

A quién podría contarle 
que la vida se detuvo en esta callecita gris 
tan estrecha como mi esperanza, 
que la vida se va acortando 
en cada minuto que pasa… 

Nadie más que a los muros 
que cambian de colores 
pero siguen siendo muros 
que encierran más soledad, 
que devuelven el eco 
de un sórdido silencio. 

La mente teje recuerdos, 
para mecerlos en el sueño 
de la niñez que se fue, 
de la juventud insensata 
de amores que ya olvidé 
pero más que nada de aquel 
que nunca más volvió. 

A quién sino podré contar 
de la rutina que cruza mi vida 
de cincuentona y pico 
en un cuarto dos por tres 
de paredes amarillas, 
con una tabla de planchar, 
y una maquina de coser, 
¿A quien… sino… a nadie?

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