jueves, 1 de marzo de 2012

VIVIR




¿Por qué será ese afán de muchos
de culpar a Dios por las tragedias del mundo?
Si la vida esta hecha así, de dolor, de alegrías,
de maldad, de violencia, de guerras,
de riqueza y pobreza
de ingratitud, de derrotas
de fracasos e injusticias.

Creados fuimos para sufrir, para amar,
para aprender y buscar también la felicidad
para crecer con la sabiduría que los años dan,
para saber vivir la vida, para lucharla.

¿No será que es el hombre quien inventa sus desgracias?
Quien se aprovecha del prójimo,
quien se burla del dolor ajeno
o vive indiferente encerrado en su comodidad, en su egoísmo?

Cada quien lleva una cruz, grande o pequeña
hecha a su medida o tamaño,
no quieras llevar la cruz de otro
porque no podrías soportarla,
no quieras arrancarte la tuya tampoco,
porque despues la vida te colgará otra.

El sufrimiento estará donde vayamos, inevitable es,
aunque nos parezca injusto, se hace necesario
para probarnos, para mirarnos de vez en cuando,
y descubrir si sabemos vivir con valor y coraje.

Como duele esa amargura tuya, esa incredulidad,
esa impotencia que no te deja gritar ni rezar,
si en ese trago amargo que pasaste
te creíste abandonado por la vida,
si pensaste que Dios no estuvo a tu lado
te equivocaste mi querido hermano
o te pregunto yo ¿lo has Buscado?

No culpemos más a Dios por nuestras cruces,
como si El nos debiera un favor de ser siempre felices,
seríamos inútilmente soberbios, como niños malcriados.

No digas más " si existiera Dios no existiría el dolor"
¡siempre tratando de juzgarlo como si fuéramos otro dios!
Aceptémoslo, esta es la vida que se nos dio
¡qué fácil sería desear que la vida fuera una eterna felicidad!
¿de que serviría entonces la Fe?

No busquemos a Dios solo cuando nos hace falta
seríamos hipócritas y también ingratos
Demos un Gracias a la Vida
con todo lo que traiga, sonrisas y lágrimas,
sembremos semillas de amor, de bondad
de servicio a los demás,
agradeciendo cada día que amanezca y anochezca
y sepamos vivirla hasta su última batalla.

Demos un Gracias a Dios por ese pan de cada día
por esa lucha de cada día,
por esa felicidad que nos regale
por ese dolor que nos quiebre 

¡Que hermosa es la vida!