jueves, 1 de marzo de 2012

TRES AÑOS


A María Isabel mi querida madre, siempre estás conmigo...

Tres años harán que te fuiste, que no estás a nuestro lado
desde que no pude darte mi último abrazo una eternidad pasó,
desde que tus ojos se cerraron llevándose el amor,
tres años harán que no pude decirte adiós

Cómo recordar tu voz, tu risa, tu llanto, tus gestos de ternura,
tus manos blancas y suaves, tu andar suave y lento
¡Todo se lo ha llevado el tiempo!
Menos la nostalgia y la tristeza
menos este vacío que nadie llena

Tres años que se llevó el ayer y los recuerdos,
nada puede abrigar tu ausencia ni borrar tu imagen,
solo queda alguna espina de remordimiento
y lágrimas que ahogan al corazón entre silencios

Cómo añoro volver a nombrarte, llevarte de mi brazo,
esas largas caminatas… siempre estabas…
siempre había un mañana para esperar…
¡Leer juntas a Pío Baroja y oír la Traviata como nos gustaba!…
cada libro tiene olor a ti, cada flor se parece a ti…

Toda la melancolía se tiñe de tu memoria,
y puedo verte en la cocina preparando un dulce
o poniendo la mesa para tomar el té
Nada de eso se llevó el ayer
solo las heridas que quebraron tu alma
solo el dolor de tus huesos y el sufrir en tus ojos
y tu penar por esta vida que fue tan largo

Sentir despertarte al alba, tus rezos en tu mecedora adorada,
tocando tu guitarra llenabas de luz y amor toda la casa,
tus malvones que esperaron tu regreso y ya se marchitaron,
aquel pajarillo que cantaba siempre en tu ventana
el recuerdo de tu campo de la infancia, los abuelos,
ese destierro que tanto hemos llorado entre mates y zambas,…
volver a nombrarte es volver a nacer…
¡Cuánto se ha llevado el tiempo!
Menos esta soledad que contigo era menos sombría
Menos este llanto que contengo en mi almohada

Tres años y cada día se va haciendo un año más
que desde el cielo nos miramos, nos hablamos,
nada te olvida porque viva estás entre nosotros;
allí desde tus cenizas junto a la Virgencita te amo
y cada tarde vuelve tu andar y tu dulzura
y cada amanecer me despierta tu alegría y tu risa
¡Cuánto se habrá llevado el tiempo de aquí a allá!
Menos esta esperanza de volver a abrazarte
Menos este deseo de llamarte como siempre, mamá…