jueves, 1 de marzo de 2012

HERIDA ABIERTA


Sangrante llevo el alma de su recuerdo
herida de ese amor negado, de su rechazo,
de su mirada esquiva, de su silencio
me traspasan las espinas de su indiferencia
hundiéndose en la carne, en la piel, en los huesos,
en mis manos que acarician su ausencia
en mis ojos que no se cansan de llorarlo
y no hay olvido que venza el tiempo,
ni horas que se lleven esta nostalgia

Sangrante llevo esta tristeza en la alborada
cuando me despierta la frialdad del lecho
cuando empezará otra agonía para esperarlo,
cuando sé que nunca estará a mi lado,
cuando los celos envenenan mis esperanzas,
cuando la realidad golpea mi rostro
y me despierta de ese sueño imposible
cuando siento el frío de esa muerte
que ronda en la oscuridad de las paredes,
entre esperas se desangran mis anhelos
cuando los días mueren sin él...

Sangrante voy con la soledad a cuestas
desandando el camino de los sueños
para enterrar en las arenas del ocaso
la ilusión que vivió para amarlo
y a la deriva navego hacia un mañana incierto,
con estas lágrimas sangrantes
que riegan el papel y el corazón
por este dolor que no deja olvidarlo
por este amor que es una herida abierta...