jueves, 1 de marzo de 2012

HABLADURÍAS


¿Cómo te gusta hablar de los vecinos,
como se ve que no tienes oficio,
¿te creerás tan perfecto, incapaz de pecar?
¿quien te ha dado el derecho de juzgar?
perdonando por aquí, acusando por allá

¿Te habrás detenido acaso a mirarte en el espejo?
que te lo pasas metido en la vida de todo el mundo
y como quien dice luego te das golpes de pecho,
después de actuar así, ¿Te seguirás creyendo bueno?
¡Hipócrita! ¡Fariseo! asi te diría el Nazareno

Algún día tendrás que cambiar,
algún día sabrás que todos somos de barro
que para todos habrá un Juicio Final

Criticas, murmuras, sin conocer la verdad
porque al fin y al cabo es envidia
lo que te hace procurar
ese mal hábito de ponerte a calumniar
para que todos se enteren de lo que hizo aquél

Pendiente estás de que venga a tropezar alguno
para que con otros como tú
hagan leña del árbol caído;
no quisiera verte en ese lugar,
en donde estàn los que despellejas
con tu chismorrerìa

¡Basta ya! no tapes tu alma con esa suciedad,
cuanto daño estás haciendo
porque tu lengua implacable solo sabe hablar el mal
Te pegas a la ventana a ver que hace el de allá
o te dejas llevar por lo que te vienen a contar

¡Habladurías! puras habladurías!
viviendo del pecado del prójimo
como si a alguien le pudiera importar;
ocúpate de ti mismo, lava bien tus trapos sucios
y deja de ventilar la mala fama de alguno

Solo Dios conoce la verdad
solo Dios juzgará nuestras miserias
solo Dios conoce nuestras conciencias,
y la tuya... ¿cómo estará?

No faltes a la caridad hermano,
que podrías caer igual, y nadie te perdonaría,
por haber sembrado esas iniquidades.
Por eso recuerda siempre
"Quien siembra vientos cosecha tempestades"