jueves, 1 de marzo de 2012

ESOS NIÑOS


Esos niños de mi barrio que les gusta quebrar a veces
la monotonía de la siesta, corriendo con sus patinetas,
en frente de mi vereda o en alguna plazoleta,
esos niños son felices, no les falta casi nada
¡Esos niños tienen madre!

Esos niños de la calle que abundan por esta tierra,
con su carita embarrada de polvo, hollín y miseria
mirando los escaparates, con sus ojos cadavéricos
por donde se pasea sin prisa y sin misericordia el hambre
¡Esos niños quizá tengan una madre!

Esos niños huérfanos esperando con ilusión un juguete,
recibir una sonrisa o sentir que alguien los quiere,
con sus ojitos tristes viendo pasar a la gente,
abandonados al sino de su buena o mala suerte
¡Ellos no sentirán nunca el calor de una madre!!

Esos niños abortados que no tienen rostro, ni nombre
negados a ser paridos, a ver la luz del sol naciente,
sin derecho a defenderse, ¡a pedir que no los maten!
su voz es aullido en la árida tumba del vientre de sus madres
¡Dios se apiade de esas madres!

Esos niños que he nombrado y otros más que van poblando
con su cándida inocencia la inmensidad de este suelo,
todos me van sembrando en este corazón ya viejo
el amor y la ternura que Dios pone en todos ellos,
¡porque en todos y cada uno está el hijo de mis sueños!