jueves, 1 de marzo de 2012

DA TRISTEZA



Qué triste es despertar, tener que salir al mundo,
caminar por las calles y ver las realidades
que algunos cierran los ojos para no ver;
qué triste es ver a algunos cada vez mas ricos
y a otros cada vez mas pobres,
qué triste los que tienen su mesa rebosada de comida
y otros que ya ni se acuerdan lo que es comer.

Qué tristeza me da este pueblo conformista, apático,
que ya todo le da los mismo,
que ha perdido la noción de luchar,
que tristeza dan los políticos
que todo lo dejan en palabras, en promesas,
en demagogia y mas tristeza
da ver a esos pobres indigentes
condenados a limosnear
llorando su dignidad en las calles, en los autobuses.

Todo da tristeza cuando salgo a caminar,
tanto abandono, tanta suciedad,
tanta indiferencia, tanto materialismo,
tanta corrupción, tanta miseria.
Qué tristeza da comprobar
que no hay compasión para el que menos tiene,
que no existen casi valores, ni cortesía, ni buenos modales,
qué tristeza da aquella gente a quien no les hace falta Dios,
mas bien les molesta o lo tienen para su conveniencia;
que todos viven en su mundo propio
sin importarle un miligramo de los demás,
que vivimos en un mundo mecanizado, dolarizado, politizado
que después de los cuarenta se es un viejo inútil,
un ser desechable.
Qué tristeza me daría irme de este mundo
sin saber que algún día habrá cambiado algo.