jueves, 1 de marzo de 2012

AÑORANZAS





¿Qué tendré para dar sino este corazón

desierto de amores, poblado de añoranzas?
¿Qué tendré para dar sino el verso callado
que en cada rima me va mutilando el alma?

¿Qué tendré para dar sino este canto hijo de la tierra,
acunado en las rimas de versos inmortales?
¿Qué tendré para dar sino este corazón
náufrago en los versos que el espíritu anida?

¿Qué tendré para dar sino cuando muera
este triste canto de soledad y agonía?
¿Qué tendré para llevarme
si todo aquí lo he dejado,
un corazón cansado, un alma tan herida?

¿Qué tendré para llevarme sino cuando muera
esta honda tristeza, este hondo pesar
pues solo aquí quedarán como huérfanos hijos
los tristes cantares de mi marchita edad.