miércoles, 22 de octubre de 2008

NO PUDO SER


No pudo ser el retoño que soñé
cuando desperté la juventud se había ido, 
me quedé con el vientre vacío 
de tanto soñarlo y esperarlo, 
y los brazos meciendo una marchita esperanza . 

Entre versos despido siempre al hijo 
que los años frustraron inexorablemente 
que el silencio calló en un huerto de lágrimas, 
no pudo ser ese pedacito de carne 
envuelto en pañales de ternura y amor; 
nunca le pregunté a la vida por qué. 

Solo sé que no fue.... 
solo sé que mis ojos quedaron a ciegas, 
sin poder ver la luz de unos ojitos, 
de una boquita buscando la tibieza del pecho, 
de unas manitos asiéndose a mi piel, 
acurrucándose para dormirse otra vez. 

No pudo ser ese ser pequeñito, indefenso, 
que mes a mes lo vería crecer, 
correteando a mi lado, riendo, llorando, 
diciéndome esa palabra que tanto anhelé 
ese nombre que nunca pudo ser. 

Aquí llevo al hijo latiendo 
entre el verso y las entrañas, 
con mis ansias frustradas, 
con la vejez cercana, 
con la vieja soledad y la nostalgia, 
entre recuerdos y telarañas, 
con una lágrima reseca 
que reposa en el ayer. 

El último verso dejo en añoranzas, 
rezando las letanías junto a la cruz 
despidiendo otro día, otra luna 
sin saber por qué el fruto del amor 
nunca fue, nunca latió, nunca vivió. 

Tantas veces le dije adiós
a esa ilusión de mujer
y así la despido acunándola,
con un beso en los labios 
para ese niño del tiempo 
que se esfumará al alba..... 


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