sábado, 2 de mayo de 2015

PROFESOR DE CACHIPORRA

«El poeta nunca ha ido a la universidad». Gerardo Diego

Si quieres ser un poeta, sólo  escribe
con el alma, el corazón y los huesos,
siente, ama, odia, llora, grita, vive,
porque la poesía es ese sentimiento

que se lleva en la sangre primero,
que late en cada una de tus venas;
como un río va fluyendo, creciendo
hasta ahogar las alegrías y las  penas

En esta vida no hay título de poeta,
ni ninguna academia o universidad
que te impida ser dueño de las letras;
nada ni nadie que te prohíba expresar

eso que sientes muy dentro de ti,
eso que quieres decir, escupir, o gritar,
¿Que hay técnicas o reglas, sí las hay,
pero existe el verso libre no es así?

Para ser poeta sólo se necesita amar
El mejor juglar  es tu propio corazón,
que te enseña la mejor inspiración
Quien más que él te lo puede explicar?

Un diploma no te irá a hacer mejor.
La poesía late en cualquier hombre
un niño, un anciano, o un profesor,
un obrero, un pastor o alguien joven

Hay de todo en este loco mundo;
desde un Cervantes a un Lope de Vega
un Valle Inclán a Miguel de Unamuno
o Miguel Hernández, un pastor de ovejas

Quien tenga fortuna será un graduado,
para enseñar a otros la misma carrera;
pero tal vez un albañil o un iletrado
le podrá sorprender con el mejor poema

Cuando quieras escribir, solo hazlo
que nada te reprima ni te detenga,
agarra el papel y de un plumazo
deja salir de tu mente lo que venga

Se puede aprender sin haber estudiado,
siendo autodidacta, también se llega
leyendo a los demás, investigando,
aunque nunca lleves la toga de poeta

El poeta esta hecho de pasión y desmesura
necesita más que estudios, la verdad,
para hablar del amor que no tiene cura,
para llevar la bandera de la libertad

Si tienes algo de todo esto, ¿qué te apura?
Si no sabes hacer rima, ¿que te inquieta?
Encontrar cualquier musa es tu meta
y amar, ¡amar  a  la poesía con  locura!

Quizá venga uno o más a criticar tu obra;
tú se humilde,  se tú mismo, y suspira;
lo aprendiste todo del dolor de la vida,
¡manda al diablo al profesor de cachiporra!