jueves, 1 de marzo de 2012

MI INOLVIDABLE SEÑOR

Hasta luego señor, si esta fuera una despedida
si así lo quisiera usted, si se hartó de mí, yo lo comprendo
si ya se llevó de mí lo que usted quiso,
fue muy grato haberlo servido,
haberle entregado este gran amor,
haberlo querido sin esperarlo,
la única culpable de quererlo fui yo

¿Que fue una tonta ilusión? No voy a negarlo
¿Qué Usted no me quiso? No era obligado
Que fui un resbalón? Lo tiene cualquiera
¿Una humana equivocación? Todo entendido

Digamos basta a ese pasado que nos unió
que hoy también yo dije basta a sufrir por su desamor,
que hoy también dije basta a llorar inútilmente
hoy sé que para mi era Usted una estrella inalcanzable,
que fui un número en una fila de tantas,
que no era yo el amor que Usted esperaba,
pero no es rencor con que el corazón habla,
sinceramente no,
ni siquiera es orgullo, ni un poco de despecho,
se lo aseguro

Si es la última palabra que me deja decir
antes de que se vaya
eterna felicidad le desea mi alma
pero si le interesa le dejo mi amistad guardada
aunque como mujer no signifique nada,
que no hay rencor, ni lágrimas, nada tengo para darle,
porque supo robarse todos mis sentimientos,
pero perdone Usted si lo volví loco con esos celos,
ahora vivo en paz con mis recuerdos.

Hasta luego con todo respeto,
lo despiden de mi amor definitivamente estos versos,
aunque en mi vida nunca le diré adiós,
porque sigo siendo la misma que Usted conoció
y siempre habrá un instante para recordarlo,
le agradezco esos momentos compartidos de corta pasión,
de esos sueños que construí a su lado,
si hoy quiere nada más que amistad, entera la tendrá,
seré una amiga que sepa valorar
aprenderé a quererlo con otro corazón,
se lo prometo desde hoy,
Hasta luego mi dulce e inolvidable señor
 .



No hay comentarios: