jueves, 1 de marzo de 2012

EL DOLOR DE QUERERTE



Ayer fui esa soñadora

con el alma llena de cicatrices,
tú borraste mi tristeza con otra tristeza
y cubriste mis alegrías muertas
con otra alegría, llegaste a mi vida

Si la felicidad tuvo un nombre
se llamó como tú
fuiste el dueño de mis horas
de mi angustia, de este anhelo sin fin,
con ese dolor que crece a cada instante
al sentir que te perdí y de quererte...

Si supieras de este amor te asombrarías
tú eres la respuesta a todas mis dudas
un mal que no tiene cura,
solo si pudiera encontrarte y abrazarte,
porque sentirte y acariciarte
sería tocar el mismo cielo

Hallaría la mitad que nunca tuve
volvería a estar viva
Mas nunca dejarás de ser esa ilusión
donde olvidé mis postreros sueños
una espina que desgarra mi almap
orque en ti, ¡desdichada de mí!
hay solo aprecio

Y sigo tejiendo quimeras
como la Penélope que aún espera
enterrándome en mi melancolía,
añeja, casi muerta,
donde solo quedas tú
haciéndote dolor y verso.