miércoles, 11 de noviembre de 2009

ROSA MARÍA



A Rosa María, desaparecida en la dictadura, 
sus huesos fueron hallados en Lomas de Zamora. 
Maestra de mi último año escolar, amiga entrañable 
Recibe esta flor desde el recuerdo de esta alumna,
de esta amiga que jamás te olvida. 


Porque de la tierra florecieron tus huesos
reclamándole al cielo que te hiciera justicia,
tu sangre clamó en un grito desde la tumba
por las manos asesinas que apagaron tus ojos.

Y así quieres volver a renacer en primavera
así vuelves, libre, sin que silencien tu voz
diciendo que siempre estuviste entre nosotros,
entre los amigos que siempre te han nombrado.

El recuerdo que hace mella en mi memoria te trae
con tu guardapolvo blanco ordenando nuestra fila,
con tus ojitos risueños detrás de tus lentes,
haciéndonos formar en el patio gris de la escuela.

Rosa clara de un tiempo tenebroso y oscuro,
que brotaste ayer del polvo hacia la luz,
venciendo finalmente al silencio y a la muerte
regresarás a la tierra para quedarte allí.

Pero tu espíritu que ya es libre al fin,
estará entre los árboles, en este pueblo tuyo
en el corazón de quien te recuerde,
en tus seres amados, amigos y alumnos.

Rosa María de la infancia, de la adolescencia,
maestra mía, pero más que maestra amiga,
una flor pediré que dejen donde reposas
para que sepas que vives en mi pensamiento.

Seguirán resucitando tal vez otros huesos,
desde otras tumbas ocultas y anónimas
reclamando el destierro, el secuestro, la cárcel,
la sangre derramada, los hijos huérfanos.

Y volverán como tú, un día a sorprendernos,
a enseñar tu calavera desterrada por los años,
a decirnos que en primavera todo reverdece
que nada escapa a Dios ni al sol que alumbra.

Rosa María, rosa de noviembre, rosa de los vientos
ante tu recuerdo se arrodilla mi memoria
con una simple oración, con este verso,
hasta siempre amiga, no te olvidaremos…


2 comentarios:

Anónimo dijo...

que lindo! lo siento muy cerca.

Maria José Acuña Belaustegui dijo...

Gracias por dejar tu comentario, y compartir esta dedicatoria, un abrazo