jueves, 1 de marzo de 2012

¡LA CULPA FUE MIA!

Te fuiste al fin sin decir palabra
sin decirme nada, sin explicar razones,
tal vez te asfixiaba este amor absorbente,
y estos celos tontos que hasta hoy me dominan
perdóname amor, si acaso me escuchas
¡la culpa fue mía!

Mas me dejé llevar por esa locura
de soñar de nuevo, de tejer ilusiones,
sin saber que se había agotado mi tiempo,
era un imposible... ¡tú estabas tan lejos!
perdóname amor por soñar contigo
¡la culpa fue mía!

Por poner los ojos en quien no debía
por creerme que era la única en tu vida,
por este tonto orgullo, ¡que egoísta he sido!,
quedas libre de estos brazos que te aprisionaban,
de este loco y ciego impulso de amarte,
no me lo reproches, lo sé, ¡la culpa fue mía!

Vuela como el viento, las mariposas y los colibríes
que habrán muchas flores para darte su néctar,
esta flor que hoy dejas se ha vuelto marchita
y más pronto que nunca, la olvidarás un día
no es tu culpa amor, ¡la culpa es solo mía!

Por este último intento de esperar el amor,
ese que para mí tú ya no tenías,
por este corazón orgulloso y necio,
que persiste en soñar ¡que no aprende nunca!,
que me grita ensordecido y furioso ¡la culpa fue tuya!