jueves, 1 de marzo de 2012

CORAZÓN DE ACERO


¿Para qué quieres creer todavía en el amor
si esa palabra para ti no existe?
Cuántas veces te lo he dicho corazón,
donde vayas solo te espera una decepción
Aquí en el espejo mírate como estás
con cicatrices que nunca podrás curar
arrugado y viejo inspirando compasión
a quien te oye mendigar y suplicar

Para qué insistes en ir tras la ilusión
si solo encontrarás desengaño y falsedad?
Si sabes que para ti no se hizo la felicidad
deja de buscar, de esperar, deja de soñar
y vuélvete frío y despiadado para quien te haga daño
vuélvete de acero, de hierro, de mármol
para que nadie más derribe tus muros
para que nadie más vuelva a entrar

Arroja en el mar las llaves de tus sueños
o entiérralo en la arena, o en el fondo del abismo,
y quiebra tus alas de ilusa golondrina
porque por volar te destrozaron alma
porque hoy sabes que el amor son solo palabras,
palabras huecas disfrazadas de ilusiones
que se las llevará el viento, que a ti no te dirán,

¿Para qué quieres creer en un amor
que solo existe en tu imaginación?
¿No te cansas de ser rechazado, de que se rían de ti?
Cierra de una vez esa puerta al sentimiento
desde hoy serás una pared de hielo
que ni flechas ni espadas podrán destruir,
que ninguna ternura podrá derretir
ayer te llamaban corazón tierno
hoy te llamarán corazón de acero.

¿Para qué quieres creer en ese halago que te dan?
¿para que vas a conformarte con migajas?
Hoy por hoy tendrás que cambiar
porque en este cuerpo ya no te quiero,
tendrás que renacer sin un solo recuerdo
borrón y cuenta nueva y a empezar de nuevo,
por un camino ancho de soledades nuevas
sin voltear la mirada a quien quiera sonreírte
o a quien quiera conquistarte,
solos tú y yo amigos en la desdicha

Que no asome de los dos ni una sola lágrima
que se vista tu faz de roja hipocresía,
que el orgullo esté a tu lado caminando
y serás invencible ante cualquier mirada,
ante cualquier tonta palabra que te digan
porque tú vencerás seguro esta batalla
matando sueños con el puñal del olvido,
porque serás un corazón de piedra
donde no volverán a abrirse tus heridas.