jueves, 1 de marzo de 2012

30 DE MAYO


Cómo podría olvidar mi amor ese día 
cuando se cruzaron nuestras vidas, 
una noche de Mayo te vi por vez primera 
y me encontré en tus ojos, dos candiles, dos estrellas 
Aún después de pasado tanto tiempo 
te sigo pensando como si estuvieras, 
sonriendo a mi lado, escribiéndome versos 
haciéndote mío en el recuerdo 

Llegaste a mí a finales de Mayo con las primeras flores, 
en una noche fresca, en una primavera azul y caraqueña 
y al verte se detuvo para nosotros el mundo 

Allí estabas parado esperando el encuentro 
y al verte solo supe que te había encontrado, 
eran tus ojos moros que me habían hechizado 
era tu boca atrevida que reclamaba mis labios 

Fue al final de ese florido mes de Mayo 
te amé como nunca pensé haber amado, 
y fue para los dos un renacer, un verano, 
para dejar que todo muriera en el pasado 

Fuiste el amor que el corazón esperaba 
fuiste esa alegría que heló la tristeza 
fuiste ese sol que apagaron las tinieblas 
y me hundí en la soledad, en una sola pena 

Cada treinta de mayo florecen las rosas 
y van pasando los años y el alma te recuerda 
solo vive el brillo de tus ojos moros, 
como dos candiles, como dos estrellas 
porque tú fuiste el amor, mi última primavera.